Recuerdo la primera vez que
empezamos a hablar.
Fuiste la razón por la que
recuperé la risa.
La razón por la que me
dormía con una sonrisa en la cara.
La razón por la que volví a
tener motivación para hacer cosas.
La razón por la que mis problemas
no parecían tan malos.
Realmente haz hecho que mi vida
sea mejor con sólo estar en ella.